Para revisar un carro usado en Colombia haz cuatro cosas, en este orden: verifica los papeles y el historial por placa (RUNT, SIMIT, SOAT y revisión técnico-mecánica), inspecciona el carro por fuera y por dentro, haz una prueba de ruta y, si vas en serio, llévalo a un taller o peritaje de confianza. Si algo no cuadra en el primer paso, ahorras tiempo y evitas seguir con un negocio que no te conviene.
Ninguna revisión elimina todos los riesgos, pero sí reduce las sorpresas. Lo importante es no dejarse presionar por el vendedor y no pagar nada hasta tener claro el estado jurídico y mecánico del vehículo.
Paso 1: revisa los papeles y el historial por placa
Antes de ir a ver el carro, pide la placa y los datos básicos. Con eso puedes revisar lo más importante desde tu casa:
- RUNT: confirma que marca, línea, modelo, color, número de motor y chasis coincidan con lo que te dicen. Mira también si hay limitaciones a la propiedad, como prenda o embargo.
- SIMIT: consulta comparendos y multas pendientes asociados a la placa o al propietario.
- SOAT: debe estar vigente. Verifica la fecha de vencimiento.
- Revisión técnico-mecánica: en carros particulares aplica, por lo general, desde el sexto año de matrícula. Revisa que esté vigente cuando corresponda.
- Impuesto vehicular: pregunta si está al día y pide los soportes de pago.
Si quieres hacer esta consulta de forma ordenada, puedes revisar la placa en cerosusto antes de agendar la visita. Recuerda que es un servicio privado y que sus resultados no reemplazan la verificación en el organismo de tránsito.
Cruza los documentos con el vendedor
Pide la tarjeta de propiedad (licencia de tránsito) y la cédula del vendedor. El nombre debe coincidir con el propietario registrado. Si vende un tercero, exige un poder o autorización clara. Desconfía si el carro está a nombre de alguien que no aparece en la negociación.
Paso 2: inspecciona el carro
Hazlo de día, con el carro seco y sin afán. La luz de la noche o la lluvia esconden detalles.
Por fuera
- Compara el color y el brillo de cada panel. Diferencias pueden indicar que hubo golpes o repintadas.
- Revisa que las separaciones entre puertas, capó y baúl sean parejas.
- Mira el desgaste de las llantas. Si se gastan de un solo lado, puede haber problemas de alineación o suspensión.
- Busca óxido en los bordes de las puertas, los pasos de rueda y los bajos.
Por dentro
- Prueba vidrios, seguros, aire acondicionado, luces, pito y radio.
- Enciende el carro y mira que los testigos del tablero se apaguen. Uno que no se enciende nunca también es sospechoso.
- Compara el desgaste de los pedales, la silla y el timón con el kilometraje que marca. Un desgaste fuerte con pocos kilómetros no cuadra.
- Busca olor a humedad o barro bajo los tapetes, que puede indicar inundación.
Motor y bajos
- Con el motor frío, revisa el nivel y el color del aceite y del refrigerante.
- Busca goteos debajo del carro.
- Verifica que el número de motor y el de chasis estén legibles y coincidan con la tarjeta de propiedad. Si se ven raspados o regrabados, no sigas.
Paso 3: haz una prueba de ruta
Maneja al menos 20 o 30 minutos, mezclando calle, subida y algo de velocidad. Fíjate en:
- Que el motor encienda fácil y no haga ruidos raros ni humo de color anormal.
- Que la caja cambie sin tirones y el embrague no patine.
- Que los frenos respondan parejo y el carro no se desvíe al frenar.
- Que el timón no vibre ni tenga juego excesivo.
- Que la suspensión no golpee en huecos o policías acostados.
Paso 4: pide un peritaje o revisión en taller
Un peritaje con un mecánico o centro especializado te da una opinión técnica independiente. Pídelo en un lugar que elijas tú, no el que te recomienda el vendedor. Si el dueño no quiere que lo revisen, es una señal de alerta. El costo varía según la ciudad y el tipo de vehículo, y suele ser mucho menor que una reparación grande después de comprar.
Señales para no seguir con la compra
- El precio está muy por debajo del mercado. Puedes comparar con la guía de valores de FASECOLDA y con avisos similares.
- El vendedor evita mostrar documentos o pide el pago antes de revisar.
- Hay prenda, embargo u otra limitación a la propiedad sin explicación.
- Los números de motor o chasis no coinciden con los papeles.
- Hay muchos comparendos o deudas sin resolver.
- Te piden hacer el negocio en un lugar apartado o con afán.
Antes de hacer el traspaso
Cuando todo esté revisado, formaliza la compra con cuidado. Firma el contrato de compraventa, verifica que no haya limitaciones vigentes y realiza el traspaso en el organismo de tránsito correspondiente. Paga por medios que dejen constancia y no entregues el dinero completo sin tener claro el trámite. Después del traspaso, confirma que el cambio de propietario quede registrado en el RUNT.
Revisar un carro usado toma tiempo, pero es la mejor forma de comprar con información y no por corazonada. Hazlo con calma, paso a paso, y toma la decisión con datos.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo revisar primero en un carro usado?
Empieza por los papeles y el historial: que el propietario coincida con quien vende, que no haya limitaciones a la propiedad en el RUNT, que no tenga multas en el SIMIT y que el SOAT y la revisión técnico-mecánica estén vigentes. Después de eso sí tiene sentido ir a ver el carro y revisarlo físicamente.
¿Puedo saber si un carro usado tiene multas o embargos solo con la placa?
Las multas y comparendos se pueden consultar en el SIMIT con la placa o el documento del propietario, y en el RUNT se ven datos del vehículo y posibles limitaciones a la propiedad. Aun así, conviene confirmar la situación jurídica en el organismo de tránsito donde está matriculado antes de pagar.
¿La revisión técnico-mecánica debe estar vigente para comprar un carro usado?
Para circular, el vehículo debe tenerla vigente cuando le corresponde, y en particulares eso suele empezar a partir del sexto año de matrícula. Revisa la fecha de vencimiento antes de comprar, porque si está vencida tendrás que hacerla tú y podría salir a la luz algún daño que el vendedor no mencionó.