Un vehículo clonado es un carro o una moto que circula con la identidad de otro vehículo que sí existe y está registrado legalmente. Es decir, alguien copia la placa y, en muchos casos, los números de motor, chasis y serie de un vehículo real para hacer pasar por legal uno que no lo es, casi siempre porque es robado, viene de contrabando o tiene problemas jurídicos.
El resultado es que existen dos vehículos con los mismos datos: el original, cuyo dueño paga sus impuestos y cumple con sus trámites, y la copia, que usa esa información para moverse sin levantar sospechas. Quien compra la copia sin saberlo puede quedar metido en un problema serio.
Cómo se hace la clonación
Los delincuentes suelen escoger un vehículo legal de la misma marca, línea, modelo y color que el que quieren legalizar. Luego replican la información del original en el otro. Lo habitual es:
- Fabricar una placa idéntica a la del vehículo original.
- Alterar o regrabar los números de motor, chasis o serie.
- Falsificar la tarjeta de propiedad, el SOAT o el certificado de la revisión técnico-mecánica.
- Ofrecer el vehículo a un precio bajo, con afán de venta o con promesa de traspaso rápido.
Por qué es un riesgo para quien compra
Comprar un vehículo clonado no es solo una mala inversión. Dependiendo del caso, puedes enfrentar:
- Inmovilización del vehículo por parte de las autoridades de tránsito o la Policía cuando se detecta la duplicidad.
- Imposibilidad de hacer el traspaso en el organismo de tránsito, porque los datos no coinciden con el registro del RUNT.
- Procesos judiciales para aclarar el origen del vehículo, aunque hayas actuado de buena fe.
- Pérdida del dinero, porque el vehículo puede terminar devuelto a su dueño legítimo o incautado.
- Comparendos que no son tuyos, ya que las fotodetecciones pueden llegar al propietario de la placa original, y al revés.
Diferencia entre clonado y otros términos
Es común confundirlo con otras situaciones:
- Vehículo clonado: usa la identidad de otro vehículo que existe.
- Vehículo robado: fue sustraído a su dueño. Puede estar clonado para ocultarlo, pero no siempre lo está.
- Vehículo con motor o chasis adulterado: le borraron o cambiaron los seriales, sin que necesariamente copien los de otro vehículo.
- Vehículo con placa falsa: lleva una placa que no corresponde a sus características.
Señales de alerta antes de comprar
- El precio está muy por debajo del promedio de mercado, por ejemplo frente a la guía de valores de FASECOLDA.
- El vendedor no es el propietario que figura en la tarjeta de propiedad o evita mostrar los documentos originales.
- Los números de motor y chasis no coinciden con los papeles, o se ven rayones, soldaduras o regrabados.
- La marca, línea, color o cilindraje no coinciden con lo que aparece registrado en el RUNT para esa placa.
- Hay afán por cerrar el negocio, exigen pago en efectivo o rechazan que un mecánico o perito revise el vehículo.
- Las placas son de otra ciudad sin una explicación clara o el historial de traspasos resulta confuso.
Qué revisar paso a paso
- Consulta la placa y compara marca, línea, modelo, color, cilindraje y tipo de servicio con el vehículo que tienes al frente. Puedes revisar la placa en cerosusto, un servicio privado e independiente, para tener esa información a la mano antes de negociar.
- Verifica los seriales físicos: motor, chasis y serie deben coincidir con la tarjeta de propiedad y no mostrar señales de alteración.
- Revisa el SIMIT para ver comparendos y multas asociados a la placa, y mira si el historial tiene sentido con el uso del vehículo.
- Confirma que el SOAT y la revisión técnico-mecánica estén vigentes y correspondan a esa placa y a esos datos.
- Pide un peritaje en un taller o empresa de confianza para inspeccionar los números y el estado general.
- Haz el traspaso en el organismo de tránsito y evita entregar todo el dinero sin que el trámite avance de forma clara.
Qué hacer si sospechas que un vehículo está clonado
Si ya compraste o dudas de un vehículo, no esperes. Reúne los documentos de la compra, las conversaciones con el vendedor y los comprobantes de pago. Acude a la Policía de Tránsito o a la Fiscalía para denunciar y consulta con el organismo de tránsito donde está matriculado el vehículo.
Si eres el dueño del vehículo original y te llegan comparendos de lugares donde nunca has estado, también conviene denunciar y pedir que se verifique la situación con la autoridad de tránsito correspondiente.
Ninguna revisión por sí sola basta para descartar un problema. Por eso conviene combinar la consulta de datos, la inspección física del vehículo y la asesoría de un profesional antes de pagar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un carro está clonado?
No hay una sola señal definitiva, pero conviene comparar los datos de la placa en el RUNT con las características reales del vehículo y con los seriales de motor y chasis. También son señales de alerta un precio muy bajo, un vendedor que no es el propietario o papeles con inconsistencias. Lo más prudente es pedir un peritaje antes de pagar.
¿Qué pasa si compro un vehículo clonado sin saberlo?
Lo más probable es que el vehículo sea inmovilizado y que no puedas hacer el traspaso. Además, podrías enfrentar procesos para aclarar su origen y perder el dinero invertido. Si te pasa, reúne los soportes de la compra y denuncia ante las autoridades.
¿Un vehículo clonado es lo mismo que uno robado?
No. Un vehículo clonado usa la identidad de otro vehículo real, mientras que uno robado fue sustraído a su dueño. Un carro robado puede ser clonado para ocultar su origen, pero también hay clonados que vienen de otras actividades irregulares.