En Colombia, un peritaje vehicular completo para un carro particular usado cuesta, en promedio, entre $150.000 y $450.000 pesos. Para una moto, el valor suele estar entre $80.000 y $200.000. Son rangos aproximados: cada centro fija su tarifa y el precio final depende de la ciudad, el tipo de vehículo y qué tan detallada sea la inspección.
Antes de pagar, pregunta siempre qué incluye el informe y si el precio es cerrado o si hay cobros adicionales (por ejemplo, por escáner, elevador o prueba de ruta).
Precios aproximados según el tipo de vehículo
- Moto: entre $80.000 y $200.000, según cilindraje y alcance de la revisión.
- Carro particular (sedán, hatchback): entre $150.000 y $350.000.
- Camioneta o SUV: entre $200.000 y $450.000.
- Vehículos de alta gama, eléctricos o híbridos: pueden superar los $450.000, porque exigen equipos y conocimientos específicos.
- Servicio a domicilio: suele sumar un recargo por desplazamiento, sobre todo si el vehículo está fuera de la ciudad.
Estos valores cambian con el tiempo y entre ciudades. Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla manejan más oferta y por eso es más fácil comparar precios. En ciudades intermedias hay menos centros y a veces el servicio sale más caro o hay que desplazarse.
De qué depende el precio del peritaje
- Alcance de la inspección: una revisión básica visual cuesta menos que una con escáner, medición de pintura y prueba de ruta.
- Tipo de vehículo: más sistemas y componentes implican más tiempo de revisión.
- Ciudad y centro: los centros especializados y las marcas reconocidas suelen cobrar más.
- Lugar de la revisión: en el taller del centro sale más económico que a domicilio.
- Informe entregado: con fotos, con calificación por sistemas o con concepto final por escrito.
Qué suele incluir un peritaje
Un peritaje serio revisa el estado general del vehículo y busca señales de problemas que a simple vista no se ven. Normalmente incluye:
- Revisión de carrocería, pintura y posibles golpes o reparaciones previas.
- Inspección de motor, caja, suspensión, frenos y dirección.
- Lectura de fallas con escáner (en vehículos que lo permiten).
- Verificación del sistema eléctrico, luces, llantas y tablero.
- Comparación de números de motor, chasis y serie con los documentos.
- Prueba de ruta, si el centro la incluye.
- Informe con el estado de cada sistema y observaciones.
Qué no es un peritaje
Es común confundir el peritaje con la revisión técnico-mecánica. No son lo mismo. La técnico-mecánica es un requisito legal que se hace en un centro de diagnóstico automotor autorizado, tiene tarifa regulada y revisa condiciones mínimas de seguridad y emisiones. El peritaje es voluntario, lo contratas tú como comprador y busca evaluar el estado real del carro o la moto para negociar mejor.
Tampoco reemplaza la revisión de los papeles. Un peritaje puede decir cómo está el motor, pero no te dice si el vehículo tiene comparendos, si el SOAT está vigente o si hay limitaciones en su historial.
Revisa los papeles antes de pagar el peritaje
Una forma de ahorrar es no pagar peritaje por un vehículo que ya tiene problemas documentales. Antes de agendar, revisa lo básico: que los datos de la placa coincidan con lo que te dice el vendedor, que no haya multas pendientes en el SIMIT, que el SOAT y la técnico-mecánica estén al día y que la información registrada en el RUNT corresponda al carro. Puedes consultar la placa en cerosusto, un servicio privado e independiente, para tener esa información a la mano antes de gastar en la inspección. Si algo no cuadra, puedes pedir explicaciones al vendedor o descartar el negocio sin haber pagado el peritaje.
Cómo ahorrar sin perder calidad
- Cotiza en al menos tres centros y compara qué incluye cada informe, no solo el precio.
- Desconfía de precios muy bajos: una revisión de 20 minutos difícilmente detecta problemas de fondo.
- Elige un centro independiente del vendedor, para evitar conflictos de interés.
- Haz el peritaje al final, cuando ya revisaste papeles y probaste el vehículo tú mismo.
- Pregunta si el valor se descuenta si necesitas reparaciones en el mismo taller (algunos lo ofrecen).
Quién paga el peritaje
Por lo general lo paga el comprador, porque es quien se beneficia de la información. Algunos vendedores aceptan compartir el costo o hacerlo en un taller de confianza de ambas partes. Si el vendedor se niega a que revises el vehículo con un perito, es una señal que conviene tomar en cuenta.
Cómo usar el resultado en la negociación
El informe es una herramienta para negociar. Si el peritaje encuentra fallas o reparaciones pendientes, puedes pedir una rebaja equivalente al costo estimado del arreglo, exigir que el vendedor lo repare antes del traspaso o decidir no comprar. Guarda el informe por escrito y con fotos, así tendrás respaldo de lo que se evaluó el día de la revisión.
Recuerda que un peritaje refleja el estado del vehículo en el momento de la inspección y no anticipa fallas futuras. Por eso conviene combinarlo con la revisión de documentos y con una buena prueba de manejo antes del traspaso en el organismo de tránsito correspondiente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un peritaje para una moto usada?
Normalmente entre $80.000 y $200.000, según el cilindraje, la ciudad y el alcance de la revisión. Las motos de alto cilindraje o las que se revisan a domicilio pueden costar más. Pide cotización con el detalle de lo que incluye.
¿El peritaje es obligatorio para comprar un carro usado?
No, es voluntario. Lo que sí exige la ley es la revisión técnico-mecánica vigente y el SOAT, según el caso. Aun así, el peritaje es recomendable porque te muestra el estado real del vehículo antes de pagar.
¿El peritaje es lo mismo que la revisión técnico-mecánica?
No. La técnico-mecánica es un requisito legal que se hace en un centro de diagnóstico automotor autorizado y tiene tarifa regulada. El peritaje es una inspección que contratas por tu cuenta, es más detallada y sirve para decidir si compras y cuánto pagas.