Para leer un peritaje vehicular, empieza por la conclusión del perito, verifica que placa, chasis y motor coincidan con la licencia de tránsito, y luego revisa sección por sección: estructura y latonería, motor, caja, suspensión, frenos, electrónica y prueba de ruta. Lo que más pesa son los daños estructurales, los repintados grandes y las fallas de motor o caja. Los detalles menores (un rayón, una llanta gastada) sirven para negociar el precio.
Un peritaje es una inspección que hace un perito o taller especializado sobre un carro o una moto usada. Sirve para saber en qué estado mecánico y de carrocería está el vehículo antes de pagar. No es lo mismo que la revisión técnico-mecánica y de emisiones contaminantes, que se hace en un CDA y verifica condiciones mínimas de seguridad y gases. Tampoco muestra el historial jurídico del vehículo.
Paso 1: verifica los datos de identificación
Antes de mirar el estado del carro, confirma que el informe habla del vehículo correcto. Compara con la licencia de tránsito:
- Placa, marca, línea y modelo.
- Número de chasis o VIN.
- Número de motor y de serie.
- Color y tipo de combustible.
- Kilometraje registrado en el tablero.
Si el informe indica que algún número no coincide, está ilegible o parece regrabado, detente. Es una señal seria y conviene aclararla en el organismo de tránsito antes de seguir con la negociación.
Paso 2: entiende la escala de calificación
Cada empresa usa su propia escala: bueno, regular y malo, un semáforo de colores o un puntaje numérico. Pide siempre que te expliquen qué significa cada nivel. Un puntaje alto no quiere decir que no haya fallas; revisa las observaciones escritas, porque ahí está el detalle real.
Paso 3: estructura y latonería
Esta es la parte más importante, porque un daño estructural afecta la seguridad y es costoso de reparar. Fíjate en:
- Medición de pintura en micras: como referencia general, la pintura de fábrica suele estar entre 90 y 150 micras. Lecturas muy superiores en una zona sugieren masilla o repintado.
- Largueros, parales y piso: deben figurar sin deformaciones ni soldaduras no originales.
- Bahía del motor y baúl: busca señales de golpes frontales o traseros.
- Airbags: el informe debe indicar si el testigo del tablero funciona y si hay señales de que se activaron.
- Vidrios, farolas y empaques: piezas de diferente marca o fecha pueden indicar cambios por choque.
Un repintado en una sola pieza (por ejemplo, un guardabarros) suele ser menor. Varios paneles repintados en un mismo lado piden más preguntas.
Paso 4: motor, caja y electrónica
Aquí el perito suele conectar un escáner y revisar el motor en funcionamiento. Lee con atención:
- Códigos de falla almacenados o borrados recientemente.
- Fugas de aceite, refrigerante o combustible.
- Humo por el exhosto, ruidos anormales o vibraciones.
- Funcionamiento de la caja (cambios bruscos, patinamiento o retrasos).
- Testigos encendidos en el tablero.
Si el informe dice que no se pudo escanear o que el sistema fue reiniciado, pregunta por qué. Un carro con muchas fallas intermitentes puede salir caro a mediano plazo.
Paso 5: suspensión, frenos y llantas
Son desgastes normales con el uso, pero se pueden convertir en gastos inmediatos. Revisa el estado de amortiguadores, bujes, rótulas, discos, pastillas y llantas. Un desgaste irregular en las llantas puede indicar problemas de alineación o suspensión. Suma lo que habría que cambiar y compáralo con el precio pedido.
Paso 6: prueba de ruta
Un buen peritaje incluye una prueba de manejo. Debe quedar registrado cómo respondieron la dirección, los frenos, la caja y el aire acondicionado. Si no la hicieron, pídela o hazla tú con el perito al lado.
Señales de alerta en un peritaje
- Números de chasis o motor que no coinciden con los documentos.
- Daños estructurales o soldaduras en zonas que no son de fábrica.
- Kilometraje del tablero distinto al de la computadora del carro.
- Informe sin fecha, sin firma del perito o sin fotos.
- Vendedor que no permite hacer el peritaje en el taller que tú escojas.
Cruza el peritaje con la información documental
El peritaje solo habla del estado físico. Para completar el panorama, revisa en el RUNT los datos del vehículo, el SOAT y la revisión técnico-mecánica, además de posibles limitaciones a la propiedad. Consulta el SIMIT por comparendos y multas pendientes. Antes de pagar un peritaje, puedes revisar la placa en cerosusto para ver qué información reporta; es un servicio privado, no oficial, y no reemplaza la verificación directa en las entidades.
Cómo usar el peritaje para negociar
Haz una lista de lo que el informe marca como regular o malo y pide cotizaciones de reparación. Con ese valor puedes pedir un descuento o decidir que el carro no te conviene. Si las fallas son estructurales o hay dudas sobre la identidad del vehículo, lo más prudente es buscar otra opción. Y antes del traspaso, confirma en el organismo de tránsito que los trámites estén en orden.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un peritaje vehicular en Colombia?
El valor depende de la ciudad, del tipo de vehículo y de qué tan completo sea el servicio. Por lo general, un carro cuesta más que una moto, y los peritajes con escáner y medición de pintura cuestan más que una revisión básica. Pide la cotización por escrito y pregunta qué incluye.
¿El peritaje reemplaza la revisión técnico-mecánica?
No. La revisión técnico-mecánica y de emisiones contaminantes se hace en un CDA y verifica condiciones mínimas de seguridad y gases. El peritaje es una inspección más detallada del estado general que contratas por tu cuenta antes de comprar.
¿Quién debe pagar el peritaje, el comprador o el vendedor?
Normalmente lo paga el comprador, porque es quien necesita la información para decidir. Conviene escoger tú el taller o la empresa para que el informe sea independiente. Si el vendedor presenta uno propio, confirma que sea reciente y esté firmado.