Introducción
Cuando un propietario decide pintar su carro con un tono distinto al original, la práctica es frecuente en el mercado de usados. Sin embargo, el color no es solo una cuestión estética; en Colombia el cambio de color debe registrarse en la RUNT para que el vehículo tenga la información actualizada. Si no se realiza el trámite, el vehículo puede presentar inconvenientes legales y administrativos.
¿Qué exige la ley?
El artículo 23 del Decreto 1225 de 2010 establece que cualquier modificación que altere la apariencia del vehículo, incluido el color, debe ser notificada al Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT). La falta de registro constituye una infracción administrativa y puede acarrear multas y la imposibilidad de traspasar el vehículo sin la documentación actualizada.
Consecuencias para el comprador
El comprador de un vehículo con cambio de color no registrado enfrenta varios riesgos:
- Multas por infracción administrativa: la autoridad puede imponer una multa de hasta 50 salarios mínimos cuando se detecta la falta de registro.
- Problemas al traspasar el vehículo: el trámite de traspaso se suspende hasta que el propietario regularice la información en la RUNT.
- Limitaciones al usar el SOAT y la revisión técnico‑mecánica: sin el registro actualizado, el SOAT puede ser rechazado y la revisión puede marcar el vehículo como “inconforme”.
Impacto en el vendedor
El vendedor también debe asumir responsabilidades:
- Responsabilidad por multas: las sanciones se imputan al propietario del vehículo, por lo que el vendedor debe pagar la multa si la autoridad la impone.
- Obligación de informar la modificación: el vendedor debe entregar al comprador la documentación que acredite el cambio de color y el registro en la RUNT.
- Posible pérdida de valor: un vehículo con documentación incompleta suele venderse a menor precio.
Cómo regularizar la situación
Para evitar complicaciones, es necesario:
- Solicitar el cambio de color en la RUNT: se debe presentar la solicitud con el certificado de color del fabricante o un documento que avale la modificación.
- Actualizar la matrícula y el SOAT: una vez registrado el cambio, se debe solicitar la nueva matrícula y actualizar el SOAT con la información correcta.
- Realizar la revisión técnico‑mecánica: la revisión debe reflejar el nuevo color y la condición del vehículo.
Recomendaciones para el comprador
Antes de firmar el contrato de compra‑venta, verifica:
- Que el vehículo tenga la matrícula y el SOAT actualizados.
- Que la RUNT refleje el color actual.
- Que el vendedor entregue el certificado de la revisión técnico‑mecánica.
Si alguna de estas piezas falta, es aconsejable solicitar la regularización antes de cerrar la operación.
Conclusión
El cambio de color sin registrar no solo es una infracción administrativa, sino que también genera barreras para la venta y el uso del vehículo. Regularizar la información en la RUNT evita sanciones y facilita el traspaso. Mantener la documentación al día es una práctica sencilla que protege a ambas partes en la transacción.
Preguntas frecuentes
¿Puedo comprar un carro con cambio de color no registrado sin riesgo?
No, el vehículo puede estar sujeto a multas y el traspaso puede quedar suspendido hasta que se regularice la información en la RUNT.
¿Cuánto tiempo tarda en registrarse el cambio de color en la RUNT?
El trámite suele tardar entre 7 y 15 días hábiles, dependiendo de la oficina y la carga de trabajo.
¿Qué pasa si el vendedor no me entrega el certificado de cambio de color?
El comprador debe exigir la documentación antes de firmar; sin ella, el traspaso puede ser inválido y el vehículo puede quedar con la información incorrecta en el registro.